
La auriculoterapia trabaja sobre puntos reflejos ubicados en el pabellón auricular. Dentro de un abordaje integral, determinados protocolos se utilizan para acompañar el control del apetito, la ansiedad y los hábitos vinculados con la alimentación.
El tratamiento debe adaptarse a cada persona y acompañarse con hábitos saludables y seguimiento profesional. Por sí sola no reemplaza una alimentación equilibrada, la actividad física ni la atención médica cuando corresponda.