Reiki

De Mikao Usui a la Terapia de la Palma de la Mano: la evolución de Toshihiro Eguchi a través de sus publicaciones.

De Mikao Usui a la Terapia de la Palma de la Mano: la evolución de Toshihiro Eguchi a través de sus publicaciones.

De Mikao Usui a Toshihiro Eguchi a través de sus publicaciones.

De Mikao Usui a la Terapia de la Palma de la Mano: la evolución de Toshihiro Eguchi a través de sus publicaciones.

Cuando se estudia la historia del Reiki japonés, gran parte de la atención suele concentrarse en Mikao Usui, Chujiro Hayashi y, posteriormente, Hawayo Takata. Sin embargo, existen otras líneas surgidas directamente del entorno de Usui que permiten observar cómo aquellas enseñanzas fueron comprendidas, transformadas y desarrolladas en Japón durante las décadas siguientes.

Una de las más interesantes es la de Toshihiro Eguchi (江口俊博, 1873–1946), educador japonés que conoció la Terapia de Reiki Usui y posteriormente desarrolló su propio método, denominado Terapia de la Palma de la Mano — 手のひら療治 (Te no Hira Ryōji).

Su evolución puede reconstruirse de una manera excepcional porque contamos con publicaciones correspondientes a distintas etapas de su trayectoria: 1929, 1930, 1936/1938 y 1954.

Leídas en conjunto, estas obras no son simplemente cuatro versiones de una misma enseñanza. Son cuatro momentos de una historia.

De Mikao Usui a la Terapia de la Palma de la Mano: 1925–1927

Para comprender las publicaciones de Eguchi es necesario comenzar algunos años antes.

En 1925, a los 53 años, Eguchi se inició en la Terapia de Reiki Usui (臼井靈氣療法) por sugerencia de la señora Tamura. Este episodio quedó registrado posteriormente entre sus escritos póstumos.

Según ese relato autobiográfico, Eguchi pagó una cuota de ingreso de 50 yenes, además de una cuota por cada reunión. Aunque reconoció el valor de la práctica, comenzó a cuestionar por qué debía cobrarse una suma tan importante para acceder a ella.

Al año siguiente, en marzo de 1926, fallecio Mikao Usui.

En 1927 se produjo el punto de inflexión.

Eguchi relata que, después de continuar investigando y practicando, llegó a considerar la Terapia de Reiki Usui como una capacidad curativa natural del ser humano y, precisamente por ello, cuestionó que debieran cobrarse grandes sumas de dinero para transmitirla.

La cuestión no quedó únicamente en una reflexión personal.

Eguchi la conversó con su tío Shinshiro Eguchi y finalmente decidió independizarse. Presentó su renuncia a la asociación y dio un nuevo nombre al método que comenzaría a enseñar públicamente:

手のひら療治 — Te no Hira Ryōji — Terapia de la Palma de la Mano.

Según su propio relato, la respuesta fue inmediata. Los interesados comenzaron a aumentar hasta el punto de que su casa ya no resultaba suficiente. Eguchi alquiló entonces el segundo piso de la Onsen Taki, frente a la estación de Kōfu, y llegó a recibir entre cien y ciento cincuenta personas por mes.

Por eso, cuando en 1929 encontramos la primera gran publicación dedicada a la Terapia de la Palma, no estamos ante la aparición repentina de un nuevo método.

Existe una secuencia documental:

1925: Reiki Usui.
1926: muerte de Mikao Usui.
1927: independencia y nacimiento de Te no Hira Ryōji.
1929: primera gran presentación escrita y pública del nuevo movimiento.

Y es precisamente allí donde comienza la historia editorial que podemos reconstruir.

1929 — La presentación pública de la Terapia de la Palma.

El 20 de junio de 1929, la revista japonesa 『日本及日本人』 (Nihon oyobi Nihonjin, “Japón y los japoneses”) publicó un número especial dedicado a la Terapia de la Palma de la Mano.

El material fue compilado por Mitsui Kōshi (三井甲之).

Este documento resulta especialmente valioso porque todavía no estamos ante un manual escrito retrospectivamente después de años de expansión. Estamos observando el movimiento en una etapa muy temprana.

Y existe otra diferencia fundamental con los libros posteriores: no habla una sola voz.

En sus páginas encontramos textos de Takiguchi, Ōtsuka Hideo, Mitsui Kōshi, Toshihiro Eguchi, Tashiro Jun'ichi, Miyazaki Gorō y Kondō Hiroshi, entre otros participantes.

Eso convierte a la publicación de 1929 en una especie de fotografía documental del movimiento mientras estaba tomando forma.

Uno de los testimonios más interesantes es el de Takiguchi, quien relata haber recibido la transmisión en 1928.

Describe su llegada a la casa de Eguchi, la presencia de más de veinte personas, la práctica con los ojos cerrados y las palmas juntas en gasshō, el procedimiento de transmisión y las sensaciones que afirmó experimentar posteriormente en su propia mano.

Más allá de cómo interpretemos hoy esas afirmaciones terapéuticas, su valor histórico es considerable: estamos leyendo el testimonio de una persona que describe cómo se introducía a nuevos practicantes en el método de Eguchi apenas un año después de su independencia.

La publicación también conserva documentos del propio Eguchi, explicaciones de Mitsui, experiencias de practicantes, casos de aplicación, poemas waka y reflexiones sobre el significado social de extender una práctica sencilla que pudiera utilizarse en el ámbito familiar.

Por eso, el documento de 1929 no debería entenderse simplemente como una versión primitiva del libro que aparecería al año siguiente.

Su valor es diferente.

Nos permite observar el nacimiento público de un movimiento.

1930 — La sistematización: 『手のひら療治入門』

Un año después aparece una obra mucho más organizada:

『手のひら療治入門』
Te no Hira Ryōji Nyūmon
Introducción a la Terapia de la Palma de la Mano.

Nuevamente encontramos una participación fundamental de Mitsui Kōshi, quien compila y articula las enseñanzas relacionadas con Eguchi y su método.

El propio Eguchi recordaría posteriormente la importancia que tuvo esta publicación.

Según su relato autobiográfico, el libro alcanzó aproximadamente doce o trece mil ejemplares, y su difusión provocó que comenzaran a llegarle diariamente numerosas cartas y consultas desde diferentes lugares.

Entre abril y junio de 1930 se realizaron además reuniones prácticas en Tokio en las que, según su testimonio, se incorporaban entre trescientas y quinientas personas.

Si 1929 nos muestra el movimiento mientras empieza a hacerse público, 1930 intenta explicar y organizar el sistema para un público mucho mayor.

Aquí encontramos desarrolladas cuestiones fundamentales: qué era la Terapia de la Palma, por qué se consideraba accesible para cualquier persona, cómo debía aprenderse, cuál era el papel del gasshō, cómo se aplicaban las manos y cuál era la concepción que sus practicantes tenían de aquella capacidad.

Existe, naturalmente, material que reaparece respecto de 1929.

Pero esto no necesariamente representa una debilidad documental.

Al contrario: comparar ambas publicaciones permite observar qué elementos del primer movimiento fueron conservados, cuáles fueron ampliados y cuáles comenzaron a adquirir una formulación más estable.

1929 registra el nacimiento público.

1930 comienza a convertirlo en un sistema transmisible mediante un libro.

1936 — La madurez del método: 『手のひら療治讀本』

Seis años después encontramos una obra diferente:

『手のひら療治讀本』
Te no Hira Ryōji Dokuhon
Manual de la Terapia de la Palma de la Mano.

La primera edición apareció el 10 de enero de 1936, con una tirada de 2.000 ejemplares. Una segunda edición revisada fue publicada el 15 de junio de 1938, también con una tirada de 2.000 ejemplares.

La obra está vinculada a Toshihiro Eguchi y Nemoto Seiroku (根本清六) y nos permite acceder a una etapa considerablemente más madura del movimiento.

Para entonces habían transcurrido aproximadamente nueve años desde la independencia de Eguchi.

Ya no se trataba únicamente de explicar qué era la Terapia de la Palma.

Encontramos un universo de práctica mucho más desarrollado: reuniones en el dōjō, gasshō, recitación de poemas imperiales, Ōzora Gasshō, Yogoto, Norito, reflexiones sobre el kotodama, instrucciones concretas sobre cómo aplicar la mano, preguntas y respuestas de practicantes y discusiones acerca de la alimentación.

También aparece con mucha claridad una dimensión que resulta particularmente interesante para comprender a Eguchi: la Terapia de la Palma no era concebida solamente como una técnica aplicada sobre una persona enferma.

En los textos se relaciona con la disposición interior del practicante, la humildad, las relaciones entre las personas, la vida familiar y una determinada concepción ética y espiritual.

Una frase del manual lo expresa de una manera extraordinariamente sencilla:

«Nada aumenta tanto la cercanía como el gesto de imponer las manos.»

En otro pasaje se afirma:

«No se exige concentración mental ni alcanzar un estado de vacuidad; basta con un corazón sincero y humilde.»

Y encontramos también una afirmación que evita reducir el método de Eguchi a una oposición absoluta contra la medicina:

«Pero los médicos sí hacen falta.»

Estas frases adquieren todavía mayor significado cuando se las compara con las publicaciones anteriores.

Lo que en 1929 estaba comenzando a mostrarse públicamente aparece en 1936 convertido en una práctica organizada, con lugares de reunión, rituales, métodos de enseñanza, terminología y una comunidad de practicantes.

1954 — Después de Eguchi: 『手のひら療治を語る』

Toshihiro Eguchi murió en junio de 1946, mientras se encontraba evacuado en Odawara.

Pero la historia documental de su método no terminó con él.

Ocho años después apareció:

『手のひら療治を語る』
Te no Hira Ryōji o Kataru
Hablando de la Terapia de la Palma de la Mano

con el subtítulo:

『江口俊博遺稿集』
Eguchi Toshihiro Ikōshū
Colección de escritos póstumos de Toshihiro Eguchi.

Aquí debemos hacer una distinción importante respecto de las publicaciones anteriores.

No estamos ante un libro nuevo escrito por Eguchi en 1954.

Estamos ante una obra póstuma.

Y podemos identificar a una figura fundamental detrás de su publicación: Setsuo Nakakura (中倉節男).

Nakakura había recibido orientación directa de Eguchi y afirma haber ayudado durante más de veinte años a personas enfermas siguiendo sus enseñanzas.

Después de la muerte de su maestro deseaba recuperar y volver a difundir aquel camino.

Pasaron el primer, tercer y séptimo aniversarios de la muerte de Eguchi hasta que finalmente consiguió reunir sus escritos y preparar una publicación.

Sus palabras editoriales están fechadas en diciembre de 1953.

El libro apareció al año siguiente.

Además, el prólogo fue escrito por Nishida Tenkō, fundador de Ittōen y una figura estrechamente relacionada con Eguchi. Nishida explica que Nakakura decidió utilizar donaciones para hacer posible la publicación, con el objetivo de honrar la memoria de su maestro y volver a difundir su enseñanza.

El resultado es documentalmente muy diferente de los tres trabajos anteriores.

En sus páginas encontramos escritos de Eguchi, recuerdos, materiales autobiográficos, testimonios y la mirada de quienes lo conocieron.

Y precisamente gracias a esta publicación podemos reconstruir parte del recorrido que comenzó en 1925.

Es aquí donde encontramos documentados su acercamiento al Reiki Usui, sus cuestionamientos posteriores, su independencia en 1927 y el desarrollo de la Terapia de la Palma.

Por eso 1954 no debe leerse como un nuevo estadio técnico del método.

Es otra cosa, es la construcción y preservación de la memoria de Eguchi después de su muerte.

Cuatro publicaciones, cuatro momentos diferentes

Al colocar estas obras una junto a otra aparece una evolución que resulta difícil apreciar leyendo solamente una de ellas.

Año

Publicación

Qué nos permite observar

1929

Especial de Nihon oyobi Nihonjin.

La presentación pública temprana del movimiento y las voces de sus primeros practicantes.

1930

Te no Hira Ryōji Nyūmon.

La organización y sistematización de la enseñanza.

1936/1938

Te no Hira Ryōji Dokuhon.

La práctica madura: dōjō, rituales, enseñanza, aplicación de las manos y dimensión social.

1954

Te no Hira Ryōji o Kataru — Eguchi Toshihiro Ikōshū.

La memoria de Eguchi, sus escritos póstumos y la reconstrucción de su trayectoria.

Esto también explica por qué ciertos temas aparecen repetidos.

No estamos ante cuatro sistemas diferentes.

Estamos observando el mismo movimiento en momentos históricos diferentes.

Una idea presentada en 1929 puede reaparecer desarrollada en 1930 y volver a encontrarse años después dentro de una estructura práctica mucho más elaborada.

Precisamente esa continuidad es una de las cosas más interesantes que ofrece el corpus.

¿Qué cambió desde el Reiki que Eguchi conoció en 1925?

Esta es probablemente una de las preguntas más interesantes que estas fuentes permiten comenzar a investigar.

Sabemos, por el relato autobiográfico conservado posteriormente, que Eguchi conoció la Terapia de Reiki Usui en 1925.

Sabemos también que en 1927 decidió independizarse y llamar a su sistema Te no Hira Ryōji.

Pero sería un error convertir automáticamente todo lo que aparece posteriormente en sus libros en una enseñanza recibida directamente de Mikao Usui.

Las fuentes no permiten hacer esa afirmación.

Precisamente por eso resultan tan importantes.

Nos permiten estudiar qué elementos Eguchi conservó, cuáles reinterpretó y cuáles incorporó durante el desarrollo posterior de su propio camino.

Cuando encontramos en sus publicaciones referencias al gasshō, poemas imperiales, kotodama, alimentación, prácticas colectivas, rituales del dōjō o determinadas explicaciones sobre la aplicación de las manos, debemos preguntarnos:

¿qué pertenece a la experiencia anterior de Eguchi?, ¿qué procede de su contacto con Reiki Usui?, ¿qué desarrolló posteriormente?, ¿qué aportaron Mitsui, Nemoto y otros miembros del movimiento?

No siempre tenemos una respuesta definitiva.

Y reconocer esos límites es tan importante como recuperar los documentos.

Por qué recuperar estas fuentes

Hoy resulta sencillo mirar retrospectivamente la historia del Reiki como si hubiera existido una única línea continua desde Mikao Usui hasta nuestros días.

Los documentos japoneses de época muestran una realidad considerablemente más compleja.

Después de la muerte de Usui aparecieron personas que continuaron investigando, enseñando y desarrollando sus propias formas de trabajo.

Toshihiro Eguchi fue una de ellas.

Su importancia reside precisamente en que dejó detrás de sí un corpus documental que permite seguir parte de ese proceso casi cronológicamente.

1925: conoce la Terapia de Reiki Usui.
1926: muere Mikao Usui.
1927: Eguchi se independiza y establece la Terapia de la Palma.
1929: el movimiento alcanza una importante presentación pública escrita.
1930: la enseñanza se sistematiza y alcanza una difusión mucho mayor.
1936–1938: encontramos un sistema maduro, con prácticas, reuniones y una comunidad desarrollada.
1946: muere Toshihiro Eguchi.
1953: Setsuo Nakakura reúne y prepara sus escritos.
1954: se publica su colección póstuma.

Son casi treinta años de historia que pueden estudiarse mediante documentos.

Y todavía quedan preguntas abiertas.

Por eso recuperar estas obras no consiste solamente en traducir libros antiguos.

Significa intentar reconstruir, documento por documento, una parte de la historia japonesa del Reiki y de las terapias de imposición de manos que durante décadas permaneció prácticamente inaccesible para quienes no podían consultar las fuentes originales.


Fuentes históricas japonesas del Reiki — Terapia Bioenergética

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